Del 29.01.26 hasta 31.01.26
RESIDENCIA - MUESTRA, viernes, 30 de enero, a las 20 h.
Entrada libre. Espacio 0
LUCHA A CUATRO VOCES forma parte del proceso de investigación que la artista y profesora Sylvia Molina desarrolla en el marco de una residencia de creación en el Centro Párraga junto a Carlos A. Guerra Parra.
Esta propuesta se sitúa en la intersección entre la práctica artística, la investigación en artes y la construcción de redes colectivas desde la escucha y la porosidad.
Como resultado de la residencia, el próximo 30 de enero a las 20:00 h se presentará una performance-concierto, concebida no como una muestra final sino como un gesto de apertura hacia el afuera: hacia los otros, hacia el territorio, hacia la sociedad.
En diálogo con los procesos del grupo de investigación Fuzzy Gab (UCLM-Cuenca), el programa articula prácticas colaborativas entre artistas sonoros, performers y músicos de la región, abriendo un espacio para pensar la creación como resistencia compartida, sin fronteras disciplinares ni jerarquías, donde cada voz —individual o colectiva— habita su lugar en una forma de crear común.
Programa del concierto-performance:
1. Presentación de “Lucha a 4 voces” a cargo de Sylvia Molina & Carlos A. Guerra. Una residencia, un encuentro, una apertura.
2. "Lucha a 4 voces". Sylvia Molina & Carlos A. Guerra. Performer: Alba Gil, Cristina Martínez, Valle García.
3. "En Mi". Susana López (Drone)en diálogo con "Lucha a 4 voces"
4. "Entre suites". Laura Giménez al cello en diálogo con “Lucha a 4 voces”.
“Siempre he trabajado sobre el fragmento y el palimpsesto. Un solapamiento de voces, imágenes, textos… es parte de mi forma de trabajar y veo la forma de realizarlo. Voces que resumen un momento en el que nos encontramos. Solo cuatro voces. Podría haber muchas más pero reconozco que quiero utilizar más canales para utilizarlos como interfaz para distorsionar los mismos. Así, descargo sonidos de guerra originales de YouTube. Qué tremendo. Se oyen voces humanas confundidas con ametralladoras. El último grito de alguien solapado con tiros y bombardeos. Ese día no trabajo más. Se me ha vuelto a encoger el alma. Estoy sensible, lo noto, lo dejo respirar.
Otro de los canales será Luigi Nono. He pensado mucho cuál elegir, me encantan todos. II Canto Sopeso con lectura de cartas de partisanos condenados a muerte o Epitafio para García Lorca parecerían las más adecuadas a, llamémosle, ‘mi despertar’. O quizás los Incontri donde la yuxtaposición de capas sonoras polimétricas se asemeja a la forma de presentar mis piezas pero, finalmente, me decanto por La fabbrica illuminata donde aborda las condiciones de trabajo en las fábricas y la lucha de los trabajadores por sus derechos.
En definitiva, una obra que es tanto un testimonio de las contiendas obreras como una expresión artística comprometida con la causa y que se acerca a esa pugna contra el sistema que pretendemos, asimismo, con Earth! Me parece adecuado ese contraste entre lo mecánico y lo digital, entre la lucha del trabajador y el sistema, una representación de derechos adquiridos del pasado traído al presente, en donde la industria se solapa a los disparos bélicos. Dos voces que se suman en pro de un objetivo común.
Esta obra me deriva, pues, a la tercera voz. Es inevitable. Así que descargo el sonido ambiente de la Bolsa de Nueva York. Parece que las tres tenían que estar juntas. Vuelvo a tener la sensación de no crear una obra, sino ser la marioneta que la pieza elige para existir. Sigo trabajando sobre todo ello. Las tres dialogan en armonía. Todo es un ruido del pasado, presente y por el futuro. Y así aparece el ruido blanco sin más dilación.
El ruido blanco, la cuarta y última voz; el ruido que contiene todas las frecuencias generado por el propio software musical. El palimpsesto de todos los sonidos en uno. Algo me pide que mueva su envolvente y el mar aparece dibujado. De nuevo nada más que decir. La noticia de las últimas pateras ha sido demoledora. Qué más decir. Está todo dicho. Quizás sí, de nuevo quizás, solo debamos atender más. Reconocernos en el sobresalto. Recuperar el despertar. Volver a escuchar.”
Sylvia Molina
Ar(t)ista, Madrid (E). Desde 2001 es profesora en la Facultad de Bellas Artes de la UCLM (Cuenca). Lidera el grupo ‘Fuzzy Gab.4’ que rescata los fondos de música electroacústica del GME y proyectos de interfaces humanas e instalaciones interactivas.
Sus proyectos e investigaciones desde principios de los ’90 se han centrado en el campo de la plástica y la música en el computador en base a lo cual ha desarrollado numerosos proyectos tanto on-line como off- line, individuales y en grupo.
Ha expuesto, dado conferencias y participado en conciertos en España, Alemania, México, Portugal, Polonia, Eslovenia, Rumanía, Suecia y Costa Rica.
Carlos A. Guerra
Es organista titular de la Catedral de Cuenca. Estudió Órgano principalmente con Anselmo Serna, Óscar Candendo, Juan de la Rubia, Pavel Černý y con Jaroslav Tůma, en España y en la República Checa y desde 2015 es profesor de Órgano y Bajo Continuo en el Conservatorio Profesional de Música Arturo Soria de Madrid.
Músico interdisciplinar, ama la tecnología, la improvisación y la música experimental, y muchos de sus proyectos giran en torno a estos pilares. Forma parte del grupo del grupo de investigación Fuzzy Gab.4, dando nueva vida al Gabinete de Música Electroacústica de Cuenca.
Junto a Lucie Záková es fundador de academiadeorgano.com, una academia con el foco puesto en la formación online de organistas y aficionados.
Más información: https://sylviamolina.es/2024/11/lucha-a-cuatro-voces/